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Borradores

Otra obra de José Miguel de Miguel.

Una obra de José Miguel de Miguel que se expone en Valladolid.

HOY, MONOGRÁFICO DE FOTOGRAFÍA

HOY, MONOGRÁFICO DE FOTOGRAFÍA

BORRADORES OFRECE UN MONOGRÁFICO DE FOTOGRAFÍA CON ALGUNOS DE LOS MEJORES FOTÓGRAFOS ESPAÑOLES: CRISTINA GARCÍA RODERO, EMILIO MORENATTI, JUAN MANUEL CASTRO PRIETO, MIREIA SENTÍS Y SANDRA BALSELLS. LA VIDA Y LA OBRA DEL PIONERO MIGUEL PARÍS (1921-2004). LA ACTUACIÓN MUSICAL ES DE DANI FLACO

 

 

El programa Borradores dedica esta medianoche un monográfico a la fotografía, aragonesa y española, con motivo de la reciente celebración del X Seminario de Fotografía y Periodismo en Albarracín, que dirige Gervasio Sánchez.

 

Acude al plató el operador de cámara y reportero Miguel Ángel París para hablar de la figura de su padre Miguel París (1921-1004), fotógrafo y operador de cámara que se incorporó a TVE en 1958 y permaneció hasta su jubilación en 1986. Estos días es el protagonista de una muestra en la CAI y objeto de la recuperación de muchas de sus imágenes históricas a través de Aragón Televisión.

 

Borradores, desde Albarracín, ofrece reportajes y entrevistas con grandes cinco fotógrafos: Cristina García Rodero, Premio Nacional de Fotografía y fotógrafa de Magnum, explica su trayectoria, desde series como ‘La España oculta’ hasta sus reportajes de Haití, Georgia o ‘María Lionça’, esa deidad pagana del agua. Emilio Morenatti, fotorreportero nacido en Zaragoza y afincado en Andalucía (Premio World Press 2009 y mejor Fotoperiodista de 2010), recorre su carrera y explica sus impresionantes fotos sobre catástrofes y violencia de género, realizadas en Afganistán o Pakistán, entre otros lugares. Conmueve especialmente esa serie que hizo sobre mujeres a las que les han arrojado ácidos a la cara. Sandra Balsells, que es la coordinadora del Seminario, habla de sus viajes a los Balcanes, de una película sobre ese conflicto y sobre un proyecto como ‘Latidos de un mundo convulso’, que agrupó a diez periodistas. Y, como casi todos, aborda el embrujo de Albarracín.

Juan Manuel Castro Prieto ha realizado un libro y una exposición sobre Albarracín. Castro Prieto, fascinado con la obra del artista peruano Martín Chambi, ha seguido sus pasos en ‘Viaje al sol’ y ahora ha vuelto a hacerlo en una nueva serie. Pero además ha preparado el trabajo ‘Extraños’, y ha culminado un trabajo sobre la memoria en Albarracín, que se expone en el museo de la localidad. Y Mireia Sentís, que estaría en el campo de la fotografía conceptual o menos realista, analiza sus fotos, sus temas, sus exposiciones, sus publicaciones y su condición de periodista y presentadora de televisión. Dice, con gran sentido del humor: “En la tele, he ido de fracaso en fracaso”.

 

La actuación musical corre a cargo de Dani Flaco, cantautor catalán que interviene este próximo viernes en el Festival A Cántaros de Zaragoza, que tocará dos temas de su último álbum: ‘Secretos de sumario’, entre ellas la canción que da título al conjunto, y ‘No seamos enemigos’.

 *Dos fotos de Castro Prieto y de Cristina García Rodero

'TODAS LAS CANCIONES HABLAN DE MÍ': AMOR, SENSIBILIDAD Y EMOCIÓN

EL SEDUCTOR MELANCÓLICO

 

El pasado sábado se presentaba en Gijón, en el Festival de Cine, la primera película de Jonás Trueba: ‘Todas las canciones hablan de mí’, que ha producido Gerardo Herrero, y que cuenta con un joven reparto: Oriol Vila, Bárbara Lennie, Ángela Cremonte, Valeria Alonso, Miriam Giovannelli, Bruno Bergonzini, a los que suman Ramón Fontseré y David Trueba, en un divertido cameo, entre otros. Se presentaba a las ocho de la tarde en el Teatro Jovellanos, antiguo y acogedor, que estaba repleto: Jonás y el equipo (y muchos amigos que habían ido desde Madrid, Valencia, Zaragoza o el País Vasco), oyeron hasta tres tandas de aplausos en una noche pasada por la lluvia. Fue una noche de muchas emociones y complicidades en torno a un joven realizador que rezuma pasión por el cine y la literatura, por la sensualidad y la belleza. Daniel Gascón es coguionista con Jonás: ambos han trabajado, mano a mano, en distintos lugares: Mallorca, Madrid y Zaragoza para redondear un texto que intenta ser diáfano: un texto sobre el amor y la ruptura, sobre el modo en que se viven las crisis y las incertidumbres del corazón, un texto sobre la necesidad de recuperar a un amor perdido que no se te va de la cabeza y que te lleva a vivir una obsesiva forma de melancolía. Eso sí, todo está planteado con naturalidad, sin renunciar a la presencia de la cultura. Jonás demuestra algo importante: las novelas y los libros de poesía (Kundera, Pizarnik, Pío Baroja…), la literatura y las cartas de amor forman parte de nuestra existencia como forman parte las canciones o algunas cafeterías, sin que en esa exposición de asuntos o de adherencias exista ni afectación ni petulancia.

 

Llaman muchas cosas la atención de esta ópera prima. En primer lugar, la mirada sutil: es una película muy pensada que bebe en el mundo de François Truffaut, Rohmer, Woody Allen e incluso el cine japonés, pero que revela una sensibilidad especial, riesgo, atrevimiento con la cámara, una voz en off que no desentona jamás y un sorprendente sentido del equilibrio y del ritmo. Jonás intenta darle sentido a todo: a las zozobras del amor, a la importancia de la literatura en nuestra vida –la película, dividida en siete o epígrafes, dialoga con Milan Kundera-, la necesidad de las cartas de amor. Le da la vuelta a Pessoa y dicen que solo son ridículos los que no escriben cartas de amor. Y podríamos decir que se articula en torno a la palabra 'follar': follar es una necesidad imperiosa, un deseo, un destino y a la vez un desatino; curiosamente, a pesar de que el protagonista, no demasiado expansivo, se acuesta con varias mujeres nunca vemos un coito ni un desnudo exactamente. También ahí ha preferido la sutileza del antes y del después, la sugerencia, la calidez de los climas. Esta es una películas de climas, sinuosa como la vida, incesante como un torbellino de confusiones. La película se desarrolla en medio de las tensiones del protagonista, que no puede olvidar a la mujer con la que acaba de cortar. Trabaja de librero, va y viene de las calles a los bares, de casa al parque y a las casas de viejas amigas, e intenta consolarse como puede, varado en distintas variaciones del dolor y la nostalgia. La película está llena de humor, de ingenio, de pequeños detalles (rinde homenaje a la población turolense de Molinos), y posee una banda sonora muy especial –con Aroah, con Nacho Vegas, que estuvo presente en el estreno, con Bill Evans, con Franco Battiato…-.

Hay un momento que define el espíritu de la cinta: Oriol, el joven protagonista (Ramiro en la cinta; Ramiro Lastra), está de espaldas al espectador y mira en sus estantes algunos lomos de los libros o los discos. Mientras, como única acción decisiva, suena ‘La estación de los amores’ de Battiato: esa poética del silencio con música, esa lentitud tan elaborada y jamás aburrida también hablan del modo en que ha sido concebida esta película. Cine de emociones en estado puro.

También hay una ráfaga de costumbrismo madrileño, galdosiano,  barojiano, y a la vez muy actual. Reciente, vinculado a las librerías de viejo, a los bares, a personajes impresionantes como ese joven –el actor es Bruno Bergonzini, maravilloso…- que está enamorado de la camarera argentina y dice que se va a casar con ella para que pueda quedarse a vivir en España. Ese personaje es como el envés de Oriol / Ramiro: de alguna manera también se niega a sí mismo, enmascara su dolor, y lo que observa en su amigo, doliente de amor, no lo ve en sí mismo. Jonás Trueba también ha sabido otorgarle mucha fuerza a sus secundarios, en cierto modo los secundarios pasan a un primer plano y enriquecen la película, la llenan de humanidad, de ternura, de ironía, de gracia. La interpretación está muy bien, equilibrada en las cuatro actrices, Bárbara Lennie hace su mejor papel en el cine para mi gusto (aunque es muy fácil enamorarse de Ángela, Valeria y Miriam), y Oriol Vila va ganando poco a poco, a menudo es un tanto hermético, y acaba por establecer un hilo indeleble de complicidad con el espectador.

Por afecto, por vinculación familiar, por muchas razones no soy ajeno del todo a esta película, pero me ha parecido fresca y hermosa, llena de ideas y de matices, de sensibilidad y de poesía, de homenajes y de juegos, una de esas película que te atañe y en la que querrías quedarte a vivir o a pasear como Oriol Vila / Ramiro Lastra, que a veces me ha recordado a un Jack Lemon joven callejeando, doblando esquinas, con su extraña y casi humorística manera de andar. Con su extraña aureola de seductor melancólico.

BORRADORES 161110

Plató: Ana Cristina Herreros, editora, cuentacuentos y escritora; David Lozano, escritor y autor de ‘La puerta oscura’, y Toño Berzal, productor musical del festival A Cántaros. Almudena Grandes, escritora; la muestra ‘Quinquis’ y Gonzalo Tena, pintor. Actuación musical: Daniel Pérez, acordeonista.

ANTONIO ALTARRIBA EN BORRADORES

ESTA MEDIANOCHE, BORRADORES

[Esta medianoche, Borradores. Plató: Ana Cristina Herreros, editora, cuentacuentos y escritora; David Lozano, escritor y autor de ‘La puerta oscura’, y Toño Berzal, productor musical del festival A Cántaros. Almudena Grandes, escritora; la muestra ‘Quinquis’ y Gonzalo Tena, pintor. Actuación musical: Daniel Pérez, acordeonista. Aragón Televisión a las 0.45.]

 

Borradores recibe esta noche en el plató a la escritora y editora y cuentacuentos Ana Cristina Herreros, al escritor David Lozano y al productor musical, Toño Berzal, que organiza el I Ciclo de Cantautores, A Cántaros.

 

Ana Cristina Herreros, conocida como Ana Griott en su faceta de cuentacuentos, es la autora de libros como ‘Libro de los monstruos’ o de ‘Geografía mágica’ (Siruela), un recorrido por la fundación más o menos imaginativa o legendaria de algunos territorios españoles, entre ellos los Pirineos, la brecha de Roldán, donde destaca la presencia de gigantes u ‘omes grandizos’. David Lozano está viviendo un momento espectacular: el productor Andrés Vicente Gómez acaba de comprarle su trilogía juvenil ‘La puerta oscura’ (SM) para trasladarla al cine en una producción rodada en inglés de tres películas. El propio autor, que ha vendido en torno a 100.000 ejemplares, está trabajando en los primeros esbozos del guión. Y Toño Berzal explica la orientación del ciclo ‘A cántaros’, el momento de la canción de autor en España, habla de los cantautores participantes (Quique González, Paco Ibáñez…) y se fija especialmente en algunos aragoneses como Joaquín Carbonell, Arturo Hortas, Daviz Debaró o Ricardo Constante, entre otros.

Además, Borradores emite una entrevista con Almudena Grandes que comenta su libro ‘Inés y la alegría’ (Tusquets), con el que inicia sus particulares ‘episodios nacionales’, en este caso se centra en la invasión del valle de Arán por 4.000 guerrilleros que venían a pelear contra Franco. También se ofrece un reportaje sobre la exposición de ‘Quinquis’ que se exhibe en el Centro de Historia y se presenta la trayectoria de Gonzalo Tena, el pintor turolense que expone en el Torreón Fortea un homenaje a Gertrude Stein y que ilustró el libro ‘Tribulatorio’ y el disco ‘Cantar i callar’ de José Antonio Labordeta.

 

La actuación musical corre a cargo de un acordeonista, Daniel Pérez Huelves, Premio Nacional de Acordeón en 2008 y 2009, que interpretará dos temas: uno de Semionov, inspirado a Brahms, y otro de Tchaikovsky.

BORRADORES 091110

El programa contiene:

Borradores. Plató: Jesús Moreno, arquitecto y editor de Sins Entido, y Graciela de Torres y David López, ‘Maenza redivivo’ en cómic. Reportajes: Francisco Marín Bagüés en Cajalón, visto por su comisario Manuel García Guatas y visto por cuatro artistas: Jorge Gay, Eduardo Laborda, Pepe Cerdá y María Buil; Nieves Herrero y ‘Corazón indio’, y Julián Rodríguez, textos breves y trayectoria de Periférica. Actuación musical: Pecker, con dos temas de ‘Grandes éxitos de un hombre invisible’.