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Borradores

MAINER, REBOLLO, RAFAEL NAVARRO, KATIA ACÍN Y M. HERNÁNDEZ, HOY

El catedrático de Literatura Española de la Universidad de Zaragoza José-Carlos Mainer acude al plató de ‘Borradores’. Explica el ambicioso proyecto de una nueva historia de la literatura española que dirige para el sello Crítica, que constará de nueve volúmenes y más de 6.000 páginas. Esa ‘Historia de la literatura española’ se abre con el volumen sexto, firmado por él, sobre ‘Modernidad y nacionalismo, 1900-1939’, donde analiza a grandes autores como Machado, Juan Ramón Jiménez, la generación del 27, Ramón Gómez de la Serna, los miembros del 98 o autores aragoneses como Joaquín Costa, Ramón José Sender y Benjamín Jarnés, entre otros.

Otro de los invitados al plató es el realizador Javier Rebollo, que ha impartido un curso de guión y realización en Zaragoza. Rebollo es autor de la película ‘La mujer sin piano’, donde narra la historia de una ama de casa que oye ruidos interiores y, de golpe, cambiará su vida en medio del misterio de la noche.

 

Borradores ofrece visita, además, la muestra ‘Testigos’ del fotógrafo Rafael Navarro en el Museo Camón Aznar. Navarro explica que esas fotos de naturaleza, equilibradas de contraluz y de extraordinaria sutileza, están realizadas a los largo de un cuarto de siglo en distintos jardines botánicos del mundo y en numerosos paisajes. El programa también visita la muestra de grabados de Katia Acín, una retrospectiva que se exhibe en las salas de la Diputación de Huesca. Su hija Ana García Bragado Acín cuenta cómo era su madre, cómo trabajaba y analiza sus temas y sus influencias: las maternidades, los cuerpos desnudos, los caballos, los mitos, la presencia de Picasso y de Matisse, la huella de su padre, el pintor, dibujante y profesor Ramón Acín. Jordi Soler habla de su novela ‘La fiesta del oso’ (Mondadori), donde narra la historia de un hombre que se refugia en los Pirineos tras la Guerra Civil y vive de modo armonioso con la naturaleza y la música en medio de las tensiones y el miedo.

Además, en 'Los elegidos de Borradores' se hablará de las algunas de las últimas novedades de Miguel Hernández: el disco de Serrat, la reedición de su 'Obra poética completa' (Alianza), las biografías de Eutimio Martín y la de Ferris (reeditada ahora por Temas de Hoy) y varios libros infantiles del propio Ferris, entre otros.

 

 La actuación musical corre a cargo del joven grupo Oakland, de rock y pop, que acaba de iniciar su travesía. Sus integrantes, en algún caso, tan solo cuentan 17 años. Oakland prepara ya su primer disco. (La primera foto es un grabado de Katia Acín; las otras corresponden a 'La mujer sin piano', una cinta de Javier Rebollo interepretada por Carmen Machi y Jan Budar. En la última foto, están los tres.

Borradores 23-03-10

Primera parte: 

 Actuación Musical: La libertina

Plató: Clara Marta, profesora de diseño  

Reportajes: la muestra colectiva ‘Camuflajes’ ; el fotógrafo chino Xiqi Yuwang 

Segunda parte: 

Plató: Chechu Martínez Herranz del estudio de grabación Séptimo cielo.

Reportaje: Sergio Galarza habla de su novela ‘Paseador de perros’ ; Norberto Luis Romero hablará de su libro de relatos ‘El momento del unicornio’.

Sección Los elegidos de Borradores

Actuación Musical: La Libertina

MAÑANA: CUADERNOS DE VIAJE, ESTUDIOS DE GRABACIÓN, CAMUFLAJES...

MAÑANA: CUADERNOS DE VIAJE, ESTUDIOS DE GRABACIÓN, CAMUFLAJES...

El programa Borradores recibe esta semana, en el plató, a la profesora de diseño y dibujo Clara Marta, que hablará de diarios de viaje y de cuadernos de dibujos, y a Chechu Martínez Herranz, uno de los responsables del estudio de grabación Séptimo cielo, que cumple sus primeros diez años de vida. En él, entre otros, han grabado autores como Bigott, La Costa Brava o diversos grupos de música clásica.

Borradores visita, en Caja Madrid, la muestra colectiva ‘Camuflajes’ de pintura, instalación, fotografía y vídeo, que aborda las diversas máscaras de la vida y del arte. También se ofrece una entrevista con el fotógrafo chino Xiqi Yuwang, afincado en Valencia, que ganó el premio de fotografía de la FNAC y ha visto publicado su libro, ‘La historia del monje Shaolin’, en la colección Cuarto Oscuro de Prensas Universitarias de Zaragoza. El joven narrador peruano Sergio Galarza habla de su novela ‘Paseador de perros’ (Candaya) y hace un retrato de un personaje emigrante que intenta abrirse camino en Madrid. Galarza asume su interés por un escritor tan peculiar como marginal como Julio Ramón Ribeyro. Y el argentino Norberto Luis Romero hablará de su libro de relatos ‘El momento del unicornio’ (Tropo), donde se define como un escritor de atmósferas apasionado por la literatura fantástica, los insectos y lo cotidiano.

Borradores se completa con una selección de recomendaciones de libros de Emily Dickinson, Catherine Millet y Xosé Luis Méndez Ferrín, así como del LCD de Prames de ‘Música de Tarazona’.

 

La actuación musical corre a cargo de La Libertina, el trío multinstrumentista que acaba de publicar su álbum ‘Bailables’. Eugenio Arnao explica sus montajes cómicos, en los que interviene mucho el público.

 

Redifusión. Mañana sábado, a la 9.30. Borradores. Aragón Televisión. Producción de Chip y Aragón Televisión. La primera emisión es los martes después de 0.30 horas. (En la foto una obra de Francesca Woodman, que está presente en la muestra con otra piezas).

JUAN MARQUÉS HABLA DE 'ABIERTO'

JUAN MARQUÉS HABLA DE 'ABIERTO'

Juan Marqués (Zaragoza, 1980), poeta y ensayista, estudioso y editor de Luys Santa Marina, ganaba hace pocas semanas el premio Gerardo Diego de poesía con ‘Abierto’, volumen que acaba de publicar Pre-Textos. Antes había publicado ‘Un tiempo libre’ en La Veleta. El pasado viernes, Juan Marqués vino a Zaragoza con su compañera Susana y llamó a un puñado de amigos de Zaragoza (Pepe Melero, Fernando Sanmartín, Félix Romeo, Julio José Ordovás, Ignacio Escuín Borao…) y les entregó su poemario, que ha quedado realmente precioso. Una joya gris, con su nombre el rojo y el título del poemario en blanco. Recupero esta entrevista que le hice pocos días después de ganar el premio. El libro es realmente personal: poesía del silencio y de la contención, poesía que oculta tanto como dice, poesía del misterio y de la exaltación de la vida, del amor, de los pequeños detalles, poesía de la naturaleza, sin afectación alguna. Diáfana como un amanecer que llega.

 

“La poesía no se escribe: el poeta

obedece y encuentra poemas”

 

 

¿Quién es el poeta, el sujeto poético, quién es Juan Marqués?

 

Ésta es una pregunta muy difícil porque apenas me la hago. Yo no me intereso demasiado a mí mismo: todavía no sé quién soy pero por lo menos ya he llegado a comprender que eso no importa. Y, como poeta, también busco mucho más fuera que dentro. La poesía es un camino de ida y vuelta: al poeta le llegan cosas, que él ha de digerir y después entregar ordenadas, sintetizadas, con toda la precisión que sea posible. En una de sus cartas, Rilke, hablando de no sé quién, decía que “aquél sí que era un poeta: odiaba todo lo que fuera inexactitud”. Es difícil pero en eso estamos. La verdadera poesía exige muchísimo trabajo, pero no se debe notar cuando se lee: es bueno que parezca fácil, limpia, inmediata, natural...

 

¿Desde qué estética, desde qué punto de vista lo has escrito?

 

Una de mis pocas convicciones es la de la sencillez. Todo lo que sea grandilocuencia, palabrería, retórica, solemnidad, afectación, “posturitas”... es enemigo de la poesía. A todo presunto poeta se le debería preguntar: “Usted, ¿tiene algo que decir? Bueno, pues entonces dígalo aquí y ahora, y rápidamente, con brevedad”. Si un poeta no puede decir aquello que tenga que decir en cinco o seis versos tampoco va a conseguir decirlo en cincuenta. Al contrario: todo se enfangará más si se infla. Yo defiendo el “poema pequeño”, más que el breve. Pequeño quiere decir sencillo, modesto, en voz baja, aunque después pueda o deba ser, si hay suerte, profundo, rico, inagotable... Y, naturalmente, lo normal es que el poema pequeño sea también breve, aunque yo he leído poemas pequeños de varias páginas (pienso, por ejemplo, en Juan Ramón Jiménez). Y, por otra parte, los poemas de “usar y tirar” no suelen ser buenos poemas, y éste fue uno de los principales problemas de la poesía española de los 80 y vuelve a serlo ahora entre los circuitos de esa “poesía hiperrealista, sucia, directa, cruda...” que practican y predican muchos poetas de mi edad. Un poema tiene que ir ganando y creciendo cada vez que se vuelve a él, tiene que decir cada vez más cosas. Esos poemas que lees y entiendes totalmente a la primera y ya los has leído para siempre... no sirven para mucho, aunque puedan contener mucho talento o una buena porción de verdad.

            Me gustaría continuar o incorporarme al trabajo necesariamente solitario de algunos poetas españoles que creo que son especialmente conscientes de lo que hacen, que tienen muy clara cuál es su voz y su aportación, y que en buena medida están depurando toda la tradición (y no sólo española, ni mucho menos), desbrozando y reciclando todo lo heredado para brindarlo al presente y, tal vez, al futuro. Mis modelos inmediatos y, por así decirlo, “vivos”, están en Luis Muñoz, Álvaro García, Isabel Bono, Lorenzo Oliván, el libro ‘Así procede el pájaro’ de Juan Antonio Bernier, o, por nombrar a dos poetas zaragozanos jóvenes cuya poesía no sólo me interesa sino que me importa, el admirable libro de David Mayor (el mejor poemario que ha dado nuestra tierra en lo que llevamos de siglo XXI) y el precioso y robustamente delicado ‘Libro de los ibones’ de Ángel Gracia. Todo éstos son buenos ejemplos de lo que se puede llegar a conseguir, aunque yo necesitaría vivir y esforzarme durante cuatrocientos años para alcanzar la sensibilidad o el temblor de alguno de ellos.

 

¿Dónde transcurre, en qué marco, físico, mental o simbólico?

 

Si en ‘Un tiempo libre’ había sólo un “poema zaragozano”, y el resto eran ya posteriores al 1 de septiembre de 2005, cuando me fui a Madrid, todos los poemas de ‘Abierto’ son ya, claro, posteriores a aquello. El poema más antiguo, un boceto de poética que se titula “Casa roja en la nieve” (y que lleva una cita de Simic que me parece una definición impresionante de lo que desde cierto punto de vista es la poesía), lo escribí en una escapada a Reykjavik hace ahora exactamente dos años, en noviembre de 2oo7, y el más reciente de los que se van a publicar en ese libro es de este pasado septiembre (aunque todavía no he enviado la versión definitiva a Pre-Textos y tengo tiempo para pensarlo todo mejor). Es decir, que el libro se ha escrito a lo largo de veintidós meses. ‘Un tiempo libre’ se publicó en diciembre de 2oo8, pero yo lo había entregado en febrero, así que mis dos primeros libros no van a ser realmente tan próximos como le pueda parecer a quien sólo lea los colofones.

 

¿Por qué has escrito este libro, qué quieres decir?

 

No se puede no escribir, es inevitable. Yo podría dejar sin ningún problema la crítica literaria, mis timidísimos intentos narrativos, los ensayitos... pero la poesía no se escribe. Jamás (o al menos desde que cumplí veinte años) me he sentado a escribir un poema. Todos nacen en otros momentos, generalmente cuando camino. No quiero ponerme demasiado “espiritual” ni “gamonedista” porque no me caen bien esas magias ni esas homilías, pero es verdad, hasta cierto punto, que el poeta obedece. No es, por supuesto, un antipático “demiurgo” entre la fuente de la poesía y el papel, sino un autor consciente y soberano, pero la inspiración existe, las “epifanías”, lo recibido... Yo, más que de escribir, tengo la sensación de encontrar poemas. E incluso intuyo que los poemas que escriba dentro de siete, diecisiete o treinta años ya existen de algún modo, ya están ahí, pero yo todavía no soy capaz o no estoy preparado para detectarlos, reconocerlos, descifrarlos, aislarlos, hacerlos míos..., escribirlos.

 

¿En qué momento, con qué estado de ánimo has escrito ‘Abierto’?

 

No quiero ni presumir de cosas que no he recibido por méritos propios ni fingirme parte de un ambiente que me sobrepasa por todos lados, pero, siendo estrictamente sincero y haciendo repaso cabal de lo que me ha convertido en el que poeta que al parecer empiezo a ser, mi formación no se explica sin la Residencia de Estudiantes. Yo leo vorazmente desde que tengo uso de razón, y escribía tímidamente y mal desde que empecé Filología Hispánica en 1998, pero nunca pensé en publicar (aunque Ana María Navales quiso para ‘Turia’ un poema que ahora ya no me representa y mi querido amigo Nacho Escuín incluyó en ‘Noreste’ cinco o seis textos de los que tampoco puedo estar ahora satisfecho). Pero desde que llegué a la Residencia, gracias a un informe incontestable de José-Carlos Mainer, a quien se lo debo casi todo, el tiempo y el espacio se dilató: los días duraban unas cuarenta horas y, por primera vez en mi vida, tenía una pequeña habitación para mí. El contacto con el resto de compañeros becarios hizo mucho, e ir consiguiendo después otros amigos, encontrar otras lecturas, aprender a mirar de otro modo... me llevó a que un día Andrés Trapiello me preguntase si yo escribía poemas, y un año después conseguí ordenar un primer libro que le gustó lo suficiente como para quererlo en la colección que dirige en Granada (una ciudad en la que, por cierto –y me avergüenza tener que confesarlo, a mis veintinueve años...–, todavía no he estado).

 

¿Cómo se vive en la Residencia de Estudiantes, que es lo más emocionante, lo más bello?

Es vivir en uno de los corazones de Madrid, con todos los beneficios que eso implica pero sin ninguno de los inconvenientes. Nadie se podría creer el silencio que puede llegar a existir entre los delirios paralelos del Paseo de la Castellana y la calle Serrano, y es impagable. Pero lo mejor son los compañeros y muchos de los visitantes, y todo lo que enseñan. Han sido cuatro años de crecimiento constante, que continúan en buena medida porque sigo viniendo todos los días. Y me alegra poder devolver con este libro algo de lo que aquí he recibido, incrementando humildemente la literatura escrita en este lugar.

¿Qué se siente cuando a uno le toca el bote en poesía y gana 12.000 euros en tiempos de crisis?

Uno de los poemas premiados dice, precisamente, que “no hemos sido creados para hablar de dinero”, pero te puedo decir que, desde luego, ese cheque tranquiliza bastante. El dinero es lo más detestable y sucio que existe, pero también es tiempo, y libros, y algún viaje... Me presenté al premio antes de verano, cuando se terminaba la beca y todavía no era seguro lo del contrato que ahora disfruto. Ahora todo ha ido saliendo bien y estoy plenamente contento, aunque mucho más por el libro que por el premio. No sé por qué, pero la verdad es que siempre he tenido buena suerte.

 

*Retrato de Juan Marqués. Abajo dos ilustraciones de Paula R. Español; una de ellas apareció en la revista 'Rolde' e ilustraba varios poemas del joven poeta; la otra la he tomado del blog de Ernesto Sarasa.

Borradores 16-03-10

Parte1:

Actuación: Ilegales.

Reportaje: Andrés Pérez Domínguez, que habla de su novela ‘El violinista de Mathaussen’

Plató:José María Maldonado, habla de su libro ‘Aragón bajo las bombas’.

Parte2:

Plató: Víctor Pardo Lancina, habla de ‘Tiempo destruido.

Reportajes: el historiador británico Paul Preston; Lucía Izquierdo, la nuera del poeta Miguel Hernández.

Sección elegidos: el programa se completa con recomendaciones de libros de historia.

Actuación: Ilegales.

 

 

 

 

EN LA FNAC, CON DAVID MONTEAGUDO

EN LA FNAC, CON DAVID MONTEAGUDO

Esta tarde presento, a las 19.00, la novela de David Monteagudo (Viveiro, Lugo, 1964), ‘Fin’, que ha publicado Acantilado y que ha sido uno de los acontecimientos de público lector y de crítica de 2009. David y yo no nos conocemos. Nos veremos por primera vez esta tarde hacia las seis y media en la FNAC. La presentación será a las siete. Luego presentará su primera novela Miguel Ángel Ortiz Albero acompañado de varios amigos, críticos y editores.

 

Rescato para mi blog esta entrevista que se publicó en ‘El Progreso’: es una conversación de David Monteagudo y del también escritor Jaureguizar, muy conocido y respetado en Galicia. La entrevista es del pasado mes de noviembre.

 

27/11/2009 - Jaureguizar / El Progreso (Lugo/Santiago)

El padre de David Monteagudo era oficinista en Chavín hasta que un día decidió ser artista y dejó su trabajo. Su hijo decidió a los 40 años que iba a ser escritor. El nuevo comienzo confirma su intuición porque su novela 'Fin' (Acantilado) ha agotado dos ediciones en un mes. El autor, nacido en Viveiro e hijo de una maestra de Paradela, vivió durante cinco años en aldeas gallegas y asturianas cercanas a Galicia hasta que perdió su "paraíso" y la familia se trasladó a Cataluña.[El libro ahora ya va por la octava edición]

PREGUNTA: En su biografía pone que es usted gallego. ¿Qué le queda de eso?

RESPUESTA: Mis primeros recuerdos son de una aldea de Castropol llamada Brañatuílle, en el límite con Galicia. Allí viví en un ambiente totalmente gallego, pero en mi casa solamente se hablaba castellano porque éramos hijos de la maestra. El primer libro que escribí, 'Brañaganda', que saldrá también en El Acantilado, es una novela basada en mi infancia y lo sitúo en ese paraíso perdido. Trata de un 'lobishome' que acecha a una aldea. Es un lugar muy pobre, pero me dejó marcado. El castellano que hablábamos era muy culto tanto por mi madre como por mi padre, que había dejado su trabajo y estaba con nosotros.

P: ¿Por qué dejó su padre el trabajo?

R: Bueno, él hizo una apuesta clara cuando tenía cuarenta años. Era un artista polifacético porque era pintor y escultor, también cantaba muy bien, lo hacía en orquestas de Viveiro, como la 'Variedades'. Mi padre es un referente para mí. Él seleccionó mis lecturas con un buen gusto exquisito.

P: Hay algo que no entiendo. Viene usted de un ambiente culto y trabaja de maquinista en una fábrica de cartón ondulado.

R: Mis hermanos y mi familia tampoco lo entienden porque ellos tienen estudios. Empecé Filología Hispánica, pero con 20 años empecé a trabajar y lo dejé porque me aburría en las clases. Soy un falso currante porque vivo en un piso de cuarenta metros cuadrados en el que tengo más de 1.000 volúmenes, pero ni un televisor.

P: También me sorprende que, siendo lector desde niño, decidiese ser escritor con 40 años.

R: Empecé a escribir a los tres días de haber cumplido los cuarenta. Siempre había tenido la intuición de que sería escritor, pero siempre hice cosas muy vivenciales, como ser 'casteller', que son los que participan en pirámides humanas. Toda esa corriente subterránea afloró a los 40 años, al poco de morir mi padre.

P: ¿No se atrevió a empezar hasta que desapareció la figura de su padre?

R: Pues no, mi padre era una sombra. Mis hermanos y yo siempre tuvimos encima el fantasma de lo que le había pasado a mi padre como artista.

P: ¿Temía no estar a su altura?

R: Puede haber algo de eso...

P: Usted habla en el contestador de su teléfono en catalán y le he oído dirigirse a su hijo en ese idioma. Sigamos con los desconciertos, ¿por qué escribe en castellano?

R: No me hizo falta hacer una elección. Yo uso el catalán socialmente, pero mi cultura es castellana. Es la lengua que domino. En catalán soy un escritor casi analfabeto. Los diez libros que he escrito en estos ocho años están en castellano.

P: De esos diez libros, solamente 'Fin' está publicado. Trata de un grupo de excursionistas amenazados por un mal externo. ¿Tiene que ver con el 'lobishome' de 'Brañaganda'?

R: Sí, hay también una amenaza exterior, pero no es una novela de género, sino que muestra las neuras de cada personaje y como cada uno interpreta esa amenaza. Habla de parejas en conflicto, es un retrato de mi generación, la última a la que se inculpó el pecado y la culpa.

P: ¿Su intención era hacer un retrato de la clase media de edad mediana?
R:
No, no, hubo una intención meditada. Se trataba de someter a una serie de personajes a una situación límite y ver cómo reaccionan.

P: Tiene usted otros siete libros en el disco duro del ordenador. ¿Por qué 'Fin' tuvo mejor suerte?

R: Fue algo rocambolesco porque los editores y los agentes literarios valoraban el libro, pero no se atrevían con un desconocido que, encima, no escribía sobre templarios o nazis. Decidí dedicarme solamente a escribir y que mi mujer se ocupase de buscarme editor.

P: El fantasma de su padre le visitaría tras tanto intento infructuoso.

R: Mis hermanos y yo tenemos siempre miedo al fracaso, lo que nos paraliza para intentar hacer cosas, pero yo salí tenaz como mi madre. Conseguí que un periodista me leyese 'Brañaganda' y él lo movió, aunque el editor prefirió 'Fin'.

P: Usted también lee a otros como jurado de poesía 'castellera'.

R: La 'colla castellera' a la que pertenezco organiza certámenes de poesía 'castellera', que van referidos a los 'castells', y yo ayudo.

MENÚ DE 'HISTORIA' EN SÁBADO

MENÚ DE 'HISTORIA' EN SÁBADO

El programa ‘Borradores’ redifunde mañana sábado, día 20, a las 9.30 su monográfico de Historia.

 

Actúa Jorge Martínez, el líder de Ilegales, y repasa su trayectoria de más de veinte años: sus inicios como dibujante, cómo aprendió a tocar la guitarra, la estética y las letras de Ilegales, su nuevo proyecto de temas de los años 20, 30 y 40 que presenta con guitarras de época y con la formación Jorge Ilegal y los Magníficos.

Acuden al plató José María Maldonado, que habla de su libro ‘Aragón bajo las bombas’ (Amarga Memoria / DGA), habla de los bombardeos de Zaragoza, Huesca, Alcañiz, Caspe, de los aviones o de la figura de Miguel Gayoso; y Víctor Pardo Lancina, que habla de ‘Tiempo destruido’ (Amarga Memoria / DGA e IEA), siete narraciones sobre la Guerra Civil y sus ecos, donde narra la ejecución de Ramón Acín, de Concha Monrás y de otras mujeres, del cura de Loscorrales o del joven anarquista de Abiego, molidos a palos y colgado luego de un árbol.

 Además se ofrecen tres reportajes con Andrés Pérez Domínguez, que habla de su novela ‘El violinista de Mathaussen’ (Algaida), el historiador británico Paul Preston, que realiza un repaso de la Guerra Civil, la ley de la memoria histórica, las nuevas generaciones de historiadores aragoneses (cita explícitamente a Julián Casanova, Javier Rodrigo,José Luis Ledesma, Ángela Cenarro, María Pilar Salomón, etc.) y los restos de Federico García Lorca. Y también se ofrece una entrevista con Lucía Izquierdo, la nuera del poeta Miguel Hernández, que recuerda al poeta de Orihuela en su centenario.

El programa se completa con recomendaciones de libros de historia, entre ellos uno sobre la memoria fotográfica de la Revolución mexicana, que cumple un siglo, y que fue “una de las revoluciones más fotogénicas”, que acaba de publicar Lunwerg.

 

Es un programa repleto de imágenes de archivo. En su emisión el pasado martes, a las 0.25 horas, obtuvo un 3.8 de audiencia. Ahora trabajamos en otro monográfico sobre literatura infantil y juvenil. (Hablaremos con: Marina Seoane, Antonia Santolaya, Nines Cárceles, y visitarán el plató Daniel Nesquens, y Pepe Serrano y el ilustrador Juan Bauty. También se recomendarán distintos libros y álbumes infantiles de Javier Sáez Castán, José Antonio Ávila, Marina & Mingote, Malo, Mateos y Laguens…)

 

Borradores. Monográfico de Historia. Redifusión: mañana sábado, a las 9.30. Redacción: Ana Catalá Roca y Carlota Muñoz. Producción: Isabel Alcaine. Ayudante de realización: Yolanda Liesa. Realización: Teresa Lázaro. Productora: Chip. Aragón Televisión. (Imagenio, 182; Canal Satélite Digital, 97). En la foto, Jorge Martínez de los Ilegales. Tocó 'La Casa del Misterio' y 'Ya no hay sonrisas'.

 

 

borradores 09-03-10

Primera parte: 

 

Actuación Musical: Alicia Fernández y Coco Fernández

Plató: Patricia Esteban Erlés, escritora.

Reportajes: Concha Lomba muestra ‘Selecta’ en el Paraninfo; Amparo Martínez explica las claves de ‘Un perro andaluz. 80 años después’ que se exhibe en la Lonja.

Segunda parte: 

Plató: Concha Jiménez, concejala de cultura de Jaca, organizadora de ‘La mano que mece la pluma’

Reportaje: Irene Antón, editora.

Sección Los elegidos de Borradores

Actuación Musical: Alicia Fernández y Coco Fernández